Se cierra un ciclo más.No podría haber un mejor lugar para mi último torneo con Chiapas, la primera pista de hockey inline en México: Skate Santa Cruz. No pudimos haber portado un jersey con mejor significado: Aztecs de Esperanza High School, que fueron donados por Bill Burrows. Y por último, un torneo más con los hermanos con los que más partidos he jugado en estos 9 años y medio: Kalax y Bibor.
Lo triste.Lo que más tristeza me da de todo, es ver como en los últimos 2 años el hockey en Chiapas ha ido para abajo en lugar de crecer a causa de una asociación mediocre, estúpida e incompetente. En otros estados nos lo han dicho, "cualquier asociación hubiera dado muchísimo por tener un equipo como el de ustedes". Es una ironía haber recibido más apoyo y oportunidades por parte de otros estados que del propio, y aparte de todo se atreven a decir "se vendieron". Es muy triste ver como le dan tanto apoyo a un seudoentrenador que se adjudica medallas que son de otros, que cree que un 5º lugar es un milagro fruto del seudotrabajo, que pierde una medalla de bronce de olimpiada por llegar tarde al partido y que apenas y sabe patinar. Es muy triste enterarse que el presidente de hockey dice que "el Campeonato Nacional no es un evento tan importante". Es muy decadente ver que un presidente de asociación no pueda hacer bien una cédula de inscripción de hockey después de varios años en el puesto, y más decadente que se atreva a decirme "vamos a seguir siendo amigos" después de todas las mamadas y chingaderas que nos hizo a mi familia, a mi equipo y al hockey del estado. Y lo más deprimente de todo en el sentido de la imagen que tiene ahorita el hockey de Chiapas, haber recibido una felicitación por "por fin haber dejado a un equipo tan malo". Definitivamente esta no era mi visión de Chiapas hace algunos años.
Lo que me llevo.Me llevo los mejores momentos de mi vida, entre ellos, la primera medalla de hockey de Chiapas, la primera medalla de hockey en la mayor, ser el primer seleccionado nacional de hockey de Chiapas, ser el primer patinador chiapaneco con una medalla mundial, haber tenido el gusto de entrenar a las chavas y a los chavos, y lo más importante de todo, los momentos que compartí dentro y fuera de la cancha con mis amigos.
Esperanza.Me queda la esperanza de los Mini Castores, confío en ustedes que seguirán poniendo el nombre de Chiapas y de los Castores en lo más alto como lo han hecho hasta ahora, es de ustedes la responsabilidad de mantener vivo el hockey en Chiapas, nos seguiremos viendo y pronto nos enfrentaremos en los torneos. A mis compañeros de equipo, espero seguir jugando con o contra ustedes. Marcial síguele echando ganas y aprendiendo. Y los castores que quedan, déjense de mamadas y comiencen a trabajar en equipo, con todo lo que eso verdaderamente significa.
Después de 9 años y medio de ser parte del equipo de Chiapas y de los Castores de San Cristóbal, cierro este ciclo para emprender un nuevo proyecto: Bárbaros de Querétaro.