Cuando nos acercamos, nos atacaron con lanzas con puntas de obsidiana, clavas rudimentarias de madera y esas espadas con forma de paleta que, como luego supimos, llamaban maquahuitl en náhuatl. Los bordes estaban cubiertos con hojas de obsidiana y estaban extremadamente afilados, pero eran muy quebradizos, no muy efectivas contra las espadas de acero, picas con punta de este mismo metal, escudos y armaduras.
-Álvaro de Sevilla en Mexica de Norman Spinrad
No hay comentarios.:
Publicar un comentario